Ingresé en be2 al ver una publicidad en mi correo. Quería hacer el test de personalidad porque me interesaban los resultados científicos que anunciaban. Al entrar me di cuenta de que era una página de contactos, pero no me importó. Tampoco me importaba conocer algún amigo.
Los resultados del test me dejaron bastante sorprendida, estaba leyendo cómo era yo en realidad, punto por punto. En los días siguientes llegaron a mi correo un montón de mensajes de be2. Durante la semana apenas tengo tiempo para nada, pero llegó el sábado y me puse a leerlos con detenimiento y a ver los perfiles de la gente que me escribía.
Contesté a varios hombres: de algunos, no volví a saber más; con otros continué el contacto durante unas semanas. Uno de ellos era Juan Carlos. Aprovechamos que él había comprado un acceso Premium y yo tenía unos días gratis para intercambiar nuestros correos y así seguimos en contacto.
Tras dos meses de hablar prácticamente a diario (a veces por email, a veces por teléfono), decidimos conocernos en persona. Ya habíamos intercambiado fotos y no fue problema reconocernos. Los primeros minutos fueron algo tensos, pero poco a poco la conversación fluía y el tiempo se nos pasó volando.
Eso fue hace seis meses. Nunca tuvimos necesidad de hablar o de aclarar si éramos pareja, sino que la situación se iba resolviendo sola y hoy ya estamos viviendo juntos. No tenemos planes de boda (ambos somos separados y no tenemos necesidad de repetir esa experiencia), pero nos va muy bien juntos. Lo que más nos gusta a ambos son las cosas pequeñas que se olvidan tras años sin vivir en pareja: llegar a casa y poder comentar con alguien cómo fue el día de trabajo, desayunar juntos y a lo grande el fin de semana, acurrucarnos en el sofá con una manta y una buena película...
En fin, creo que sobra decir que estamos completamente enamorados y muy agradecidos a la gente de be2 que ha hecho posible nuestra historia.